
Entras en otro tiempo nada más traspasar la puerta. Paredes pintadas con motivos del pasado como en las mejores capillas barrocas, techos altos con “arañas” de cristal majestuosas, atmósfera tan sosegada como refrescante… estás en el Café Royalty de Cádiz: el paraíso de la cocina popular elaborada con la mayor delicadeza; el monumento a la atención impecable; y el refugio de propuestas gourmet alejadas de las modas.
El Café Royalty, situado en el corazón de Cádiz capital, es un oasis de comienzos del siglo XX para quienes disfrutan con valores clásicos, que no antiguos ni “viejunos”, tanto en los platos como en los escenarios.
Su mejor presentación: la carta de tapas, repleta de alegrías ligeras y divertidas, con menos formalismo que la carta clásica, ligada directamente a lo que se entiende como Alta Cocina.
Nuestro almuerzo en Royalty, para 2 personas, se ha centrado en los platos más desenfadados del capítulo tapas, los que contrastan con el escenario solemne de este establecimiento inaugurado en 1912, en el primer centenario de la Constitución de Cádiz, La Pepa.
Primer avance: satisfacción por todo lo alto gracias al trabajo impecable de todo un equipo, desde los fogones hasta la sala. Aquí se trata a la clientela con delicadeza, con exquisitez y sin que la cuenta final interfiera en la calidad de las atenciones. Impecable.
Os adelanto un par de cifras que nos han impresionado: 4 tapas, con raciones perfectas para 2 comensales en todas las ocasiones, más un postre, igual de generoso, una copa de oloroso, Río Viejo exquisito. y un agua mineral, por 46 euros. Super, super correcto para los tiempos que corren.
Hemos disfrutado, y mucho, con propuestas tan alejadas entre si como: patatas aliñadas Royalty, vamos lo que se conoce como “papas aliñás de Cái” recubiertas por un atún majestuoso… de Cádiz, 6,50 euros; o un roast beef con crema de anchoas y alcaparras, más “british” que el té de las cinco, 7,50 euros. Ambos merecedores del mejor aplauso.
La continuación con tapas calientes ha estado en la misma línea: tortillitas de camarones, 4 unidades de formato perfecto, 6,00 euros; y albóndigas de pescado de roca en curry rojo con arroz Thai, ejemplo del mejor mestizaje gaditano-tailandés, 6,50 euros.
Hemos cedido a la tentación del dulce en el final. ¿Quién se resiste a una tarta de chocolate ganache, elaborada con bizcocho de cacao y almendras recubierto de chocolate belga?
Sí, habéis acertado: no se resiste nadie. 7,50 euros… un precio inimaginable cuando tu tarta llega en bandeja con ruedas y la presentan en la mesa con la mejor “liturgia gourmet”, rodeada de nata natural… más que reconfortante.
Café Royalty es un monumento vivo, acogedor, tan elegante como asequible. Materializa ese lujo silencioso que impacta en tu corazón. Disfruta de la experiencia en cuanto visites Cádiz capital. Nos lo agradecerás siempre.
La grandeza de la tapa más humilde
Las “papas aliñás de Cái” impactan de lleno en tu paladar. Es la primera tapa de nuestro almuerzo y exhibe toda la grandeza de: unas patatas de la tierra, puro kilómetro 0, aliñadas con un aceite andaluz grandioso y con un vinagre de Jerez de nivel supremo. El atún en conserva pone el toque definitivo.
Gourmets del mundo…aquí tenemos aroma, sabor y texturas para regalarte los sentidos. Equilibrio total en cada bocado más el regalo de una salsa que anima a mojar pan sin límite.


La tapa más humilde se hace grandiosa sin renunciar a su naturalidad. Increíblemente agradable.
Ahora un salto, vamos a comprobar el toque británico que tiene Cádiz, todo Cádiz, desde el tiempo salvaje de los piratas que atacaban por mar hasta el desembarco refinado en las bodegas jerezanas más prestigiosas. Ha llegado el momento de la segunda tapa fría: el roast beef con crema de anchoas y alcaparras.
Solo te falta escuchar el “Good Save the King” actual, o el “Good Save the Queen” en tiempos de Isabel, para redondear el punto emocionante de esta carne casi cruda, exquisita en todo momento gracias a: su textura, perfecta, nada resistente; su aroma, muy delicado; y su sabor, generoso con tu paladar.
Excelente cuando se degusta en solitario… y suprema cuando se acompaña con la crema y con el vegetal dispuesto en el centro del plato. “Sorpresón” positivo. Nos vamos a un 8,5 casi un 9 sobre 10 con seguridad.


Caliente, caliente, de aquí y de allá
Llegan las tortillitas de camarones, 4 tortillitas presentadas con toda delicadeza, como seña de identidad de Cádiz. Aquí comienza la línea de tapas calientes del Café Royalty.
Impecables por formato, super aromáticas, recién elaboradas. Solo pediríamos un poco menos de aceite en su fritura para llegar al cielo. Son auténticas, con ese sabor reconfortante que te alegra el gesto. Casi rozan la perfección… como corresponde a una propuesta gourmet ya emblemática en el Sur del Sur de España y en el resto de Europa.
Otro plato humilde, casi de supervivencia en tiempos… no tan pretéritos, que se convierte en un lujo terrenal para quien aprecia las emociones en los sentidos que no van ligadas a facturas cuantiosas.


La llamada del mar… con notas de extremo oriente
Unas albóndigas de pescado de roca, con su toque de marisco, servidas en salsa curry acompañadas de arroz thai, conforman la propuesta final de nuestro almuerzo… salado.
El punto cálido del curry contrasta con un arroz aromático, super elegante, que proporciona el cuerpo a esta propuesta “mestiza”. La delicadeza de las albóndigas, de tamaño contenido pero repletas del sabor marino de un buen pescado blanco, sintoniza muy bien con la sutilidad de la salsa y del arroz.
Estas albóndigas satisfacen plenamente lanzando, además, un guiño a gourmets en busca de Alta Cocina.
Cádiz fue una puerta marítima a las Indias Orientales y a las Occidentales, siempre permeable a las especias llegadas de otros Continentes… y la mejor evidencia se disfruta en esta propuesta singular del Café Royalty. Gran trabajo.
Tartas estelares de Viena, Venecia y de… Cádiz
La carta de tartas del Café Royalty es… escandalosa, una auténtica perdición para quien disfruta con un postre clásico.
La tarta de chocolate belga que hemos elegido, la tarta de chocolate ganache, nos ha transmitido la emoción de la mejor pastelería: sin el menor exceso de azúcar, solo con un bizcocho esponjoso y con una nata de acompañamiento casi ingrávida.
Hemos comprobado que las tartas de esta casa vuelan de su vitrina en cuestión de minutos y hemos entendido las razones tras probar una de las pocas que quedaban ya.


La tarta es sublime, ojo a lo que afirmo, sublime, más si añadimos el ritual desplegado por el equipo de sala de Royalty para poner en la mesa este tesoro gourmet: carrito con la propia tarta y la cubertería para su degustación, servicio pausado, explicación del contenido… después la gloria. Impecable. Detalles que enamoran para siempre.
La experiencia en el Café Royalty tienes que vivirla una vez en la vida, por lo menos. Tiene esa magia de las propuestas clásicas, insensibles a modas y calendarios, capaz de alcanzar las alturas con una fórmula muy simple: la cocina tradicional de Cádiz, la misma que anima los tabancos de toda su geografía.
Aún estamos encantados con el escenario y con la atención del equipo de sala. Eso si que son lujos de otro tiempo y te enganchan.
Compartimos también como fue nuestra primera visita a Cafe Royalty en https://grupoallstars.es/insignias-grupo-all-stars-10-anos-pepe-monforte-el-nombre-gourmet-de-cadiz/






