
Es un italiano diferente, nacido en Nueva York con un planteamiento global que cubre desde el menú tradicional de la trattoria hasta el sushi más innovador.
Serafina Marbella, primer despliegue en territorio español de esta cadena de establecimientos volcada en la elegancia de sus escenarios, nos asegura que es posible apostar todo por la pasta y… el sushi con premio grande para el público.
La sede de Serafina en Marbella genera una atracción especial desde el primer instante por la singularidad de su decoración: a base de cientos de botellas alineadas bajo una luz especial y de tonalidades cálidas que se mueven entre amarillos y naranjas. Es una auténtica caja de luz que invita a relajarse y disfrutar de una atención suprema por parte del personal de sala.
El menú reúne clásicos elaborados con pasta, pizzas con muy buena presencia y, como factor diferencial, platos de sushi, con el sello personal de especialistas de cada uno de los países de referencia, como hemos comprobado a lo largo de nuestra cena para 4 adultos.
Nos hemos volcado, de golpe, por las propuestas de pasta, muy apetecibles desde la primera lectura de la carta: fettuccine al ragú alla bolognese, 17 euros; linguine all puttanesca, 19 euros; bucatini cacio e pepe, 18 euros; y penne alla vodka, 18 euros.
Eso sí, hemos llegado a… la pasta después de pasar por 2 cócteles especialmente sugerentes: Manhattan, 15 euros, en honor al origen de Serafina; y Chandon Garden Spirit, 15 euros.


Los postres para el fin de fiesta: un tiramisú, exquisito, 8 euros; y foccacia alla Nutella, 16 euros, un toque de diversión gourmet para redondear la noche. Casi 145 euros en el ticket final, un precio comedido y… competitivo cuando se valora el nivel excelente de todo el equipo de sala y la calidad de los diferentes platos.
Balance excelente para un restaurante de gran volumen, que mantiene el carácter amable de las mejores trattorias y la cercanía a la clientela, compuesta por cientos de nacionalidades de Europa y Oriente Medio. Buen trabajo, de los que animan a volver en más ocasiones.
Comenzamos por el final
Un vuelco en nuestro estilo, contamos el final de esta cena, el despliegue de postres, antes de los platos principales. Sí, son verdaderos impactos emocionales que te elevan hasta lo más alto.
El tiramisú, fiel a todos los códigos italianos, es un verdadero placer gourmet. Dulzor comedido, textura delicada, super insinuante, y el toque alcohólico mínimo que activa el paladar tras cualquier principal. Imprescindible en cualquier visita a Serafina Marbella.

Llegamos así al broche para esta Primera Cata, la focaccia alla Nutella, una golosina de niños, de adolescentes si se quiere, pero capaz de dibujar sonrisas en las caras de todas las personas sentadas a la mesa. Se sirve caliente, es crujiente, descarga el dulzor del azúcar que recubre su capa superior con fuerza y trastorna, sí trastorna, cuando se ataca la Nutella.
Ese chocolate cremoso, con su punto de avellana, es el mejor recuerdo de juventud, un toque emocional, que convierte un postre aparentemente simple en un verdadero lujo gourmet. Tiene, además, un tamaño notable, para satisfacer los apetitos más golosos.


Pastas gloriosas con juegos de texturas
Hemos elegido 4 formatos diferentes de pasta y, aquí viene el “spoiler”, nos han gustado todos. Avanzamos 2 platos estelares: fettuccine al ragú alla bolognesa, potente en cada bocado, y linguine alla puttanesca, con esas notas ardientes en el paladar que multiplican las ganas… de vivir.
El plato romano más tradicional, cacio e pepe, queso y pimienta para unos bucatini perfectamente al punto, se situaría en el segundo peldaño del podio de pastas de Serafina.
Reservamos el tercer escalón de esa clasificación imaginaria para los penne alla vodka, muy delicados en cuanto sabores, pero con una textura menos contundente que la mostrada por las especialidades de pasta de los platos anteriores.


Los fettuccine al ragú alla bolognesa “enamoran” por el acuerdo entre salsa, con una carne jugosa, y pasta, repleta de la esencia del ragú. Cada bocado es un impacto de pasión de la cocina italiana que se remansa ligeramente para agradar a todos los paladares.
Nuestra comensal británica ha confirmado la armonía de esta propuesta… acabando con un plato majestuoso, servido con la generosidad de la mejor trattoria romana… de antes de la “oleada de turismo” en la capital del Mundo.
Los que nunca fallan
Son aciertos seguros: linguine alla puttanesca, con aceite de oliva de calidad suprema, guindilla, anchoas, alcaparras, aceitunas negras, tomates Cherry y perejil: y cacio e pepe, con queso de oveja y pimienta.
Ambas propuestas de Serafina Marbella satisfacen plenamente. Es más potente la versión alla puttanesca, pero con una fuerza controlada, muy divertida para los sentidos, mientras que los bucatini cacio e pepe, con queso pecorino romano, son más sutiles, más evocadores de un paseo por el auténtico sabor de Italia.
Platos populares tratados con mimo en los fogones para elevarlos al mejor nivel gourmet más cercano, más comunicativo con los paladares actuales.


El punto del vodka
El toque exótico de la noche ha sido para estos macarrones, penne, alla vodka, con su acompañamiento suave, muy refinado, con un levísimo recordatorio del espirituoso ruso. Nos han gustado por la profundidad de su sabor, con unas notas dulces que se quedan en la memoria, pero habríamos valorado una pasta algo más consistente, hecha más “al dente”.
Serafina Marbella confirma la valía de una cocina como la italiana, tradicional aunque abierta a actualizaciones, ofrecida en una sala cuidada en cada detalle por una… auténtica legión de profesionales atentos y buenos conocedores de cada particularidad de la carta.
Es una cita ineludible para quien viaja a Marbella y quiere zambullirse en un fenómeno gourmet que abarca desde Nueva York a Tokio con eje en Italia. Serafina es el resultado de un trabajo inmenso en todos los capítulos de la hostelería, un ejemplo a seguir.






