News

En corto y … al paladar. Bury Restaurante, Baños de la Encina, Jaén. Emociones gourmet directas al corazón

8 de enero de 2026

Casi equidistante de Madrid y Málaga-Marbella, en ese punto medio de la A4 entre el centro y el sur que te pide un descanso al volante, se localiza uno de los grandes restaurantes de Andalucía: Bury, al pie del castillo de Baños de la Encina, el más bello de la Península. Preparaos para disfrutar con emociones gourmet que van directas al corazón.

Ese escenario de murallas y torres perfectamente conservadas pone el contrapunto a un restaurante como Bury, con un diseño minimalista especialmente acogedor, que sintoniza con el estilo de su cocina: todo un despliegue de creatividad a partir de los ingredientes clásicos en esta zona de Jaén.

Estáis pensando en aceites de oliva supremos, en quesos majestuosos o… en “regañas” inolvidables. Acierto pleno. Pero hay mucho más.

Los montes que rodean el restaurante Bury están repletos de gamos y de perdices, auténticos lujos “carnales” para los sentidos, mientras que los campos regalan cogollos de lechuga y alcachofas capaces de levantar aplausos como hacen, también, los patés o los encurtidos elaborados en estas tierras.

Cocina de cercanía, con garantía de autenticidad, cargada de notas imaginativas, algunas procedentes del norte de África o de Japón, otras firmadas por un equipo que lleva Jaén en su ADN. Los resultados de ese encuentro han protagonizado nuestro almuerzo más reciente.

El alto en el camino entre Madrid y la Costa del Sol nos ha llevado desde: el paté de perdiz con chutney de tomate, un aperitivo de altos vuelos cuando se acompaña con un vermut clásico como Valpini, elaborado en Valdepeñas, hasta un tartar de salchichón ibérico de bellota con encurtidos de la tierra jienense sobre “regañás” al carbón, 13,90 euros para 4 unidades.

Los puerros confitados con ajo blanco, acompañados de emulsión de ajo negro, 13,80 euros, y las gyozas de gamo con salsa de su jugo y almendras tostadas, 19,90 euros para 4 unidades, han redondeado un almuerzo rápido, reconfortante de principio a fin por el nivel excepcional de cada plato y por el trato super profesional y cordial del personal de sala, entregado a su clientela.

El precio final de este almuerzo para 2 adultos, inferior a 60 euros, es otro de los argumentos decisivos en este repaso. Bury es uno de esos tesoros gourmet que justifica tanto el desplazamiento hasta Baños de la Encina cuando se recorre la A4 en cualquier sentido como el viaje exclusivo desde Málaga o Madrid si se redondea, además, con un paseo por el propio pueblo y por el castillo imponente que corona el conjunto.

El equipo de Bury tiene el secreto para convertir cada minuto en un tiempo cordial, relajante… y exquisito, que borra hasta el último mal humor por motivos de tráfico o de… retenciones inacabables. Propone una inmersión en el corazón de una tierra sobria que es capaz de ofrecer productos majestuosos y siempre asequibles, un concepto clave muy olvidado en otros muchos enclaves.

Desviad vuestro camino por la A4 cuando veáis el indicador Baños de la Encina. La sorpresa, la mejor sorpresa para vuestro paladar, está asegurada.

BUEN ACEITE, BUEN PAN, BUEN VERMUT

Más de 280 kilómetros al volante en un día lluvioso y con visibilidad reducida merecen un pequeño regalo: pan caldeal de corteza poderosa y miga mullida, aceite de oliva virgen extra cargado de aromas botánicos y con sabor contundente, como el aceite de Baluarte AOVE, elaborado en el propio Baños, y un vermut clásico, como el Valpini de Valdepeñas, ese vermut “castizo” de siempre, sencillo pero emocionante.

El equipo de Bury ha completado el recibimiento con otro aperitivo… de cocina: paté de perdiz con una especie de mermelada espesa de tomate que incluye vinagre, azúcar y especias, es decir, chutney de tomate, todo servido sobre “regañás” de Pan de Olivo, otra joya para el paladar.

Comienzo por todo lo alto gracias al despliegue delicado del paté de perdiz, a la acidez y dulzor, sí, del chutney de tomate, y al toque crujiente de las “regañás”. Así se reactiva el aparato digestivo tras horas de conducción.

TARTAR DE TIERRA ADENTRO

Primera sorpresa de temporada en Bury: tartar de salchichón ibérico de bellota y encurtidos de la tierra sobre “regañás” al carbón. Energía vital desde el primer bocado.

El salchichón ibérico, con el gusto punzante de los ibéricos, combina con el toque de vinagre de los encurtidos para despertar hasta el último resquicio del paladar. La propia “regañá” al carbón, una verdadera fiesta para la vista con sus tonos negros y blancos, redondea la propuesta.

Sintonía perfecta entre la carnosidad del tartar y la contundencia de la “regañá”. Sabores potentes, sin filtros, que hablan de territorios duros. Pura energía para reponer fuerzas de cara al resto del viaje. Es un tartar muy original, merecedor de un sobresaliente gourmet por su… exotismo local.

SORPRENDENTE Y VEGETAL

“Sorpresón” total: puerros confitados con ajo blanco, acompañados de emulsión de ajo negro. Esta propuesta llama la atención por la fuerza de su imagen, primero, para enloquecer, tras el primer bocado, por la delicadeza de sus aromas y sabores.

Prodigio total por la elegancia de todas sus notas. Aquí incluimos la textura del propio puerro, tan consistente como el mejor espárrago blanco. La pureza de los sabores, especialmente sutiles, marca una propuesta original que brilla, además, por su ligereza en el físico de cada comensal.

Este puerro merece un 10 rotundo, aún más valioso para quienes disfrutamos con ingredientes verdes, como los puerros, poco reconocidos en el capítulo gourmet.

GYOZAS EN LA FRONTERA

Sí, en la frontera entre Oriente y Occidente. Son gyozas japonesas, empanadillas con cebollino, jengibre, ajo, pero con… un relleno especial de carne de gamo. El equipo de Bury redondea el plato con una salsa… de otra galaxia, elaborada a partir del jugo de la carne de gamo, y almendras tostadas.

Potencia y elegancia. Cada gyoza es una bomba de sabor, con toda la fuerza de una carne pura, sin el menor tratamiento extraño. Experiencia total para el paladar, que disfruta con los sabores concentrados en una carne bien deshilachada apenas difuminados por la masa de la propia gyoza.

Plato invernal, perfecto para enfrentarse a los fríos más intensos, con el mejor ánimo y la mejor… calefacción natural. ¿A qué estáis esperando para probar una propuesta tan original? Imprescindible si paras en Bury antes de Semana Santa.

Emociones gourmet por toneladas en un almuerzo rápido y sin excesos de ningún tipo, ya que quedaban otros 300 kilómetros de autovía por delante en un día con clima hostil.

Nos gusta el planteamiento del restaurante Bury, nos gusta su cocina creativa pero realista, nos encanta su atención a la clientela y nos gusta la decoración minimalista de su sala.

Conoces el desvío a Baños de la Encina, en Jaén. Atrévete ahora a recorrer los 6 kilómetros de carretera entre olivos que te conducen hasta el pueblo. Te sorprenderá con sus casas señoriales de piedra y con su castillo, tanto o más que el propio restaurante Bury, otro monumento más en el listado del Pueblo Más Bonito de España en 2021.

Compartir contenido

Noticias Relacionadas