
El mestizaje gourmet, producto natural de un país como España que ya reúne a 10 millones de personas nacidas más allá de las fronteras, está generando aluviones de alegrías en la mesa.
Las sorpresas saltan en cada esquina, como es el caso de Sal Gorda, un restaurante localizado en el corazón de Sevilla, en pleno barrio de La Alfalfa capaz de sorprender, del mejor modo, con una cocina de fusión “kanalla” que alegra la vida.
Hemos comprobado esa forma singular de entender la cocina de 2 mundos, de 3 mundos incluso, en propuestas imaginativas, pero pegadas a la tierra y cargadas de vida. Sus platos satisfacen cualquier paladar, de cualquier procedencia y de cualquier edad, con un extra de optimismo. Te dibujan, de inmediato, una sonrisa de satisfacción en la cara.
Un almuerzo rápido, muy rápido, nos ha descubierto un restaurante desenfadado por fuera, pero muy serio, muy consistente, en sus fogones. Hemos elegido 3 platos representativos de una carta llena de sugerencias apetecibles, que muestra el acuerdo total entre ambos lados del Atlántico y casi, casi, del Pacífico.
Hemos elegido: tartar de gamba blanca y causa limeña, 8,90 euros, seguramente uno de los platos mestizos más delicados, y exquisitos, que hemos probado en los últimos meses; tacos de carrillera con chile chipotle, 8,40 euros, todo un cañonazo en el paladar, sin pasarse de vueltas en ningún momento: más alcachofas en tempura con sus… cosas, 8,90 euros, absolutamente brutales por su delicadeza, por su elegancia.

Os cuento ahora la nota final: menos de 34 euros para 2 personas con un par de vermuts caseros, 6,00 euros cada uno, que han potenciado el nivel de la experiencia en Sal Gorda.
Debemos añadir tanto el trato cercano, y super profesional, de todo el personal como el encanto de su sala interior, que transmite buenas vibras con sus notas del ayer casi decadente. La terraza de Sal Gorda, en plena confluencia de algunas de las calles más clásicas de Sevilla, atesora, por su parte, toda la alegría de una ciudad que está siempre en plena efervescencia.
Tenemos ganas de volver, de continuar la cata de otras propuestas “fronterizas” con la firma de Sal Gorda, elaboradas con esa creatividad suprema que reúne ingredientes gourmet de aquí y de allá.
Es una cita imprescindible para personas con mentalidad abierta, con deseos de degustar lo mejor de… todos los mundos posibles, de todos los continentes. En Sal Gorda están trabajando en esa línea de presente y… de futuro inmediato.
DENTRO DE UN “TINY DESK” REPLETO DE TENTACIONES
La sala de Sal Gorda a ras de calle es una especie de pecera llena de tentaciones gourmet. Hay dos espacios más: la planta superior y la terraza, pero es difícil superar el encanto de una mesa pequeña situada muy cerca de una cocina en la que se elaboran, de continuo, platos repletos de colores y aromas vivos. Es un “tiny desk” en versión gourmet, como réplica del legendario recinto musical que revienta You Tube con sus conciertos.
Esa hospitalidad, que establece una corriente positiva desde el primer momento, nos ha llevado hasta la primera propuesta: un par de vermuts caseros, de la forma más natural. Nos lo pedía el escenario y el cuerpo.


En vaso de caña, como ejemplo de cercanía, pero muy bien servidos. Sin marca famosa, sí, pero con calidad de sabor, con buenos botánicos y casi ningún azúcar añadido. Perfectos para iniciar el recorrido por la carta de Sal Gorda.
Dedicamos nuestro Primer aplauso de admiración al tartar de gamba blanca y causa limeña… por su despliegue estético. La originalidad del conjunto, de plato y del propio tartar, anuncia la delicadeza de la propuesta.
El contraste entre una gamba cargada de esencia marina y una causa limeña, patata, ají amarillo y limón machacados hasta llegar al puré, regala el olfato y explota, literalmente, en el paladar. El apoyo de una salsa… secreta, que es clave en casi todas las propuestas llegadas de Latinoamérica, dispara el nivel de emociones.
Es un tartar 10 sobre 10, lo que significa un Top 5 entre los platos “Mestizos” del panorama andaluz más actual. Imprescindible.
EL DESCUBRIMIENTO DE AMERICA
Tacos de carrillera con chile chipotle… la boca se te hace agua desde la primera lectura en la carta. Es el plato que reúne España y México en el paladar, de un solo golpe, como corresponde a dos países que se respetan tras más de 500 años de historia en común (aunque la presidenta de Madrid todavía no se haya enterado… como tampoco sabía que en Ecuador se hablaba español).
Vuelvo a esos tacos impecables, puro México, perfectos en su humildad y en su colorido, capaces de regalar impactos de nivel supremo en la nariz, en la boca… y en la vista.
La cebolla morada super crujiente, la carne deshilachada, la salsa suman descargas de placer en cada bocado. Hago una mención especial a esa carrillera intensa, repleta de notas aromáticas, que se deshace entre la lengua y el paladar. Un gran plato, que emociona.


ALCACHOFA EN TEMPURA, LA REVELACIÓN
Aquí hay magia, sí: alcachofa en tempura con hummus, jamón ibérico y polvo de aceitunas negra. Es una de las especialidades de Sal Gorda, una propuesta que confirma la calidad de una cocina de altos vuelos.
Las alcachofas con jamón de toda la vida suben hasta las estrellas en este plato, que reúne: un rebozado crujiente casi etéreo, nada invasivo; unas alcachofas tiernas, con su sabor inconfundible; además de los toques ibéricos del jamón y las aceitunas negras, bien perceptibles por el paladar.
Después del primer bocado sabes que has descubierto un tesoro gourmet. Es un momento sublime, que quieres guardar en tus mejores registros gourmet. Estas alcachofas son imprescindibles en lista de deseos si te mueves por Sevilla ahora mismo o en Semana Santa.
Punto final para la experiencia en Sal Gorda. Nos ha sorprendido de la forma más positiva por su orientación: desenfadada por fuera, pero tremendamente sólida tanto en la cocina como en la sala. El trabajo de todo su equipo produce un resultado gourmet que satisface por completo.
El salto adelante de Sevilla en el capítulo gourmet ya es imparable. Ahora es un destino valioso para quienes disfrutan en la mesa con propuestas que se salen del a, b, c y miran al mundo. La antigua capital de la Humanidad en los siglos XVI y XVII vuelve a situarse, por fin, en lugares de honor de un universo gourmet en pleno cambio.
Sal Gorda tiene la fórmula de la felicidad en la mesa. Apuntaos la sugerencia en la lista de visitas imprescindibles en la aplicación Maps de vuestro móvil: Sal Gorda.



