Un nombre diferente para licores y cremas que se elaboran artesanalmente en Estepa, Sevilla, desde hace 98 años: Bravío. Es el nombre elegido por votación popular entre la clientela de una destilería fiel a su alambique de cobre del siglo XIX, el secreto para lograr sabores de siempre que emocionan en todo momento.
Los licores y cremas de Bravío, presentados en formatos de diseño exclusivo y con ediciones especiales envueltas a mano con papel de seda, van a ser focos de atención para toda la asistencia profesional a la Gala del Diseño Gourmet. Acredítate para asistir en https://grupoallstars.es/eventos-allstars/
La creatividad de las propuestas de Bravío va más allá de la imagen de sus botellas. Se expresa plenamente en las variedades de licores y cremas nacidas a partir del producto original; el Anís Dulce, todo un símbolo de Estepa, capital mundial de los dulces.


El equipo que impulsa Bravío, el mismo que ha remodelado todo el conjunto productivo hasta convertirlo en el gran museo de los destilados artesanales de Andalucía, está detrás de los productos estelares del momento: la crema de polvorón y la crema de mantecado, los grandes de las Navidades con el sello de Estepa.
Ambas cremas Bravío son las incorporaciones más recientes a una familia de productos que reúne: anís dulce y licor de pacharán, los iniciadores de la leyenda, además de: licor de guindas, crema de crocanti o agua de Sevilla.
Cada una de estas propuestas es fiel a la tradición artesanal de esta destilería de licores, que se inicia con el anís, destilado o… bidestilado en el alambique que preside el pabellón central de las instalaciones de Bravío.


La hora del fuego
Las semillas de anís verde, recogidas en su punto justo de frescor y de riqueza en aceites esenciales, así como las naranjas o las varas de Canela de Ceylán, son las bases botánicas del anís dulce. Se maceran en alcohol rectificado durante semanas antes de llegar al proceso de destilación.
El alambique de cobre entra en juego a partir de ese momento, con un nivel de perfección afinado a lo largo de 6 generaciones de especialistas.
La acción del fuego, del calor proporcionado al alambique, separa la parte volátil, aceites esenciales y alcohol, del resto de la mezcla. Ese vapor se condensa y se recolecta, conformando un destilado puro, con una alta concentración de sabor.


Llega, después, el periodo de reposo, responsable del producto final, con sabores estabilizados e integrados de modo uniforme.
Artesanía en la elaboración, en la presentación y en el empaquetado, artesanía con Diseño Gourmet como clave para lanzar al presente y al futuro lo mejor de una tradición con más de 150 años de historia. Esa es la estrategia de Bravio.
Sus licores y cremas, siempre con el sello de Bravio, son los nuevos referentes en el universo de los destilados, como se confirmará en la Gala del Diseño Gourmet.



